CAPITULO I

Sistema Físico Matemático del Cosmos.

(1)

(1a)

(1b)

(1c)

(1d)

(1e)

(1f)

(1g)

(1h)

(1i)

(2)

(2a)

(2b)

(2c)

(2d)

(2e)

(2f)

(2g)

(3)

(4)

(5)

(6)

(7)

(8)

(9)

(10)

(11)

(12)

(13)

(14)

(15)

(16)

(17)

(18)

(19)

(20)

(21)

(22)

(23)

(24)

(25)

(26)

(27)

(28)

(29)

(30)

(31) ;

= Diagonal cubo cuántico de espacio

(lados)

(32)

(33)

(34)

(35)

(36)

(37)

(38)

(39)

(40)

(41)

(42) (43)

(44)

(44b)

(45)

(46)

(47)

El limite del cuanton de masa se nos define como una longitud multiplicada por una masa y dividida por tiempo, que nos da el impulso mecánico o cantidad de movimiento como diámetro del cuanton de masa. En este caso se trata de un diámetro físico, que por tanto no es una simple longitud sino un impulso mecánico. En el caso del cuanton de espacio, se produce una intersección de las esferas cuánticas de espacio, que tiene lugar en las zonas donde los cuantos de espacio interceptados limitan con la nada, limite que queda excluido del espacio supracuantico y que define los puntos de expansión supracuantica del espacio universal en el periodo infinitesimal del su expansión cósmica como conjunto de universos separados por la nada diferenciada.

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(49)

(50)

(51)

(52)

(53)

(54)

(55)

(56)

(57)

(58)

.

(59)

(60)

(61)

(62)

(63)

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(66)

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(68)

(69)

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(78)

(79)

(80)

(81)

(82)

(83)

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(88)

(89)

(90)

(91)

(92)

(92a)

(92b)

(93)

(94)

(95)

(96)

(97)

(98)

(99)

(100)

(101)

(102)

(103)

(104)

(105)

(106)

(107)

(108)

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(111)

(112)

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(115)

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(118)

(119)

(120)

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(122)

(123)

(124)

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(126)

(127)

(128)

(128a)

(129)

(129a)

(130)

(131)

(132)

(133)

(134)

(135)

(136)

(137)

(138)

(139)

(140)

(140a)

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(144)

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(150)

(151)

(152)

(153)

(154)

(155)

(156)

(157)

(158)

(159)

(160)

(161)

(162)

(163)

(164)

(165)

(166)

(167)

(168)

(169)

(170)

(171)

(172)

(173)

(174)

Los 174 pasos nos definen el proceso en función del cual se desarrolla el modelo físico matemático del Universo, aunque con mas propiedad y rigor debe decirse del Cosmos.

CAPITULO II

DEFINICIÓN FÍSICO MATEMÁTICA DEL COSMOS

(1)

(2)

(3)

(4)

(5)

(6)

(7)

(8)

(9)

(10)

(11)

(12)

(13)

(14-15)

(16)

(17)

(18)

(18a)

(19)

(20)

(21)

(22)

(23)

(24)

Recordemos que la diferencial de la función Vud, cuya variable independiente es el devenir, se corresponde con una secuencia entropica universal.

La diferencial del volumen universal estático Vue, cuya variable independiente es el no devenir, o sea una constante, que se corresponde a una sola y única secuencia entropica universal es por tanto cero.

La diferencial niega el presente en función del devenir.

En este caso también se niega el presente, pero en lugar de la secuencia entropica universal o variable independiente de la función, se obtiene cero, porque solo existe una constante como valor de la función, de forma que al negar dicho valor la diferenciación o devenir, el resultado de negar un presente que es constante en vez de variable, nos da cero.

Recordemos que la negación en el devenir de cada valor especifico de la función, nos define la variable independiente de la misma que al devenir otro valor nos expresa la diferenciación de la función existencial como presente especifico que se niega en otro presente a través del devenir o diferenciación, en tanto que el no devenir o cero expresa la potencialidad existencial, que como constante no ha devenido o se ha diferenciado como existencia real, en cuya variable independiente indefinidamente deviniente se realiza el principio de conservación de la totalidad del campo de la función existencial.

En el caso del volumen universal dinámico este expresa como tal volumen la variable dependiente, en tanto que el contenido especifico del mismo en cada periodo cuántico angular, nos define la variable independiente existencial. El volumen universal estático, nos define la potencia existencial constante que corresponde a cada periodo cuántico angular, de forma que su diferenciación respecto a la potencia existencial no es dinámica sino estática, lo que implica que no existe mas que como antítesis particularizada de la existencia real.

Una constante es una magnitud no deviniente, o una función que tiene como variable independiente el no devenir, de ahí que su diferenciación o no presente, de por resultado cero.

En tanto que al ser una función que tiene por variable independiente el devenir, su diferenciación o no presente da por resultado un valor distinto dentro de los valores posibles de la función.

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Los volúmenes universales estáticos están contenidos internamente en el Supervolumen Universal (, en tanto que los dinámicos lo están externamente. Por tanto las relaciones existenciales de los volúmenes universales estáticos son internas, en tanto que la de los dinámicos nos definen relaciones existenciales externas.

La relación existencial externa nos indica que el punto común, coincide con el meridiano

cósmico del Supervolumen Universal.

(28)

(28b)

(28c)

(28d)

Esta equivalencia entre Supervolumen Universal y el Cosmos, es lo que hace posible esta relación matemática de coincidencia. Lo que diferencia al Cosmos del Supervolumen, es que el Kosmos este formado por la resonancia secuencial de todos los volúmenes universales dinámicos, en tanto que el Supervolumen Universal, solo existen dos un volumen y un contra volumen, universales dinámicos, en tanto que en el Supervolumen Universal existen todos los volúmenes universales estáticos.

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En el limite del universo, los cuantos de espacio se yuxtaponen a los limites del universo.

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(49)

Esta ultima cuestión plantea la relación entre perteneciente al limite y no perteneciente al mismo, lo cual habrá que dilucidar mas tarde con mayor precisión.

(49a)

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La existencia es la diferencial respecto a un volumen infinito, de modo que su integral vendría determinado por el devenir de los infinitos volúmenes, que definen la existencia como ley de conservación de la potencia existencial, que solo se conserva realizandose a si misma como existencia finita, en un devenir infinito.

(79)

(80)

(81)

(82)

(83)

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(85)

Aun cuando no aparezcan dentro, ello se debe a la dificultad o imposibilidad del escritor de ecuaciones para admitir dos subíndices.

(85 bis)

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(89)

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(91)

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(101)

(102)

(103)

(104)

(105)

Lo que nos define la misma forma pero con una relación excluyente, en la primera la relación de exclusión es independiente, de modo que cualquier variable es excluida, en la segunda, la exclusión es condicionada a la primera, de forma que:

La x excluye a las demás, en tanto que en las otras la exclusión de x reduce las posibilidades a y, z . Así:

En consecuencia podemos continuar

(106)

(107)

(108)

(109)

(110)

(111)

(112)

(113)

(114)

En este caso la relación nos define el arco preciso, pero la cosa seria:

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(116)

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(119)

(120)

(121)

(122)

(123)

(124)

(125)

(126)

En este caso el eje fijo nos define el movimiento rectilíneo

(126 bis)

(127)

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(149)

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Como podemos apreciar los cuantos angulares se desdoblan en los correspondientes a cada eje fijo, en un determinado ángulo.

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(160)

(161)

(161 bis)

(162)

(163)

(164)

(165)

(166)

Recordemos que x es la dirección del movimiento. La masa en movimiento solo se desplaza cuando x como eje fijo esta en la posición angular del movimiento.

En las otras posiciones no existe movimiento rectilíneo ni undulatorio.

(167)

(168)

(169)

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Con esta ultima formulación se ha establecido el periodo, que deberá conducir a la definición de cada uno de los momentos sobre la base de la longitud de onda.

Existe; sin embargo, un problema, lo desarrollado corresponde a media longitud de onda. Así si consideramos lo planteado tenemos:

(179)

(180)

En principio tenemos la diagonal de un cuadrado, pero esta diagonal es mayor que el lado x, si bien podría ser la extensión de una arista. La definición es correcta en la medida en que se define la magnitud del recorrido lineal de la parte ondulatoria. Pero cuanticamente la magnitud es la misma. Ya que no estamos definiendo un espacio lineal continuo, sino un espacio lineal cuántico. Para entenderlo basta con pensar en el espacio formado por los cuadros de un tablero de ajedrez cuando son recorridos por el Rey, de forma que si hacemos una traslación cuántica a un espacio tridimensional formado por cubos cuánticos, tendremos la naturaleza del movimiento de un fotón, a cuyo Tq le corresponde un cuanton de espacio o cubo cuántico, cuyos lados son menores que sus diagonales, por ello siguiendo trayectorias diferentes de la rectilínea se emplea el mismo tiempo.

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(182)

(183)

(184)

(185)

(186)

Así tenemos definida la distancia lineal recorrida por el cuanton y la distancia ondulatoria, la cual es , siendo x la distancia lineal o corpuscular. Señalemos que se engendra en el espacio una superficie, cuya distancia el eje x es constante e igual a x, y de una longitud creciente con una inclinación de 45º, cuya distancia es la diagonal de una cara del cubo cuántico, o la distancia entre dos aristas opuestas. Señalemos que x,y, z, son perpendiculares entre si, de forma que la traslación cuántica se hace siempre en un ángulo de 90º respecto a la dirección de desplazamiento lineal, por tanto es un desplazamiento entre dos aristas.

CAPITULO III

Fundamentos Físico Matemáticos Ontológicos

Los fundamentos físico matemáticos ontológicos es algo que he abordado en el proceso de desarrollo, pero que aun faltaba en algunos aspectos, por ello se hace necesario desarrollar un texto, en donde los mismos se definan y configuren con el máximo de precisión y rigor desde el principio, complementando y reforzando aquello que llevamos hecho.

Con lo cual tenemos definido el proceso en función del cual la integración de la suma de infinitos infinitesimos en la magnitud e, nos da las magnitudes finitas transfinitas que constituyen los cuantos extensionales (espacio y masa) y los cuantos temporales angulares y secuenciales.

De este modo el numero e, nos define su relación ontológica con las magnitudes cuánticas existenciales.

Recordemos que la nada ontológica expresa la potencialidad total de la existencia, en tanto que la nada fenomenológica define la escisión existencial de la potencia existencial en su desarrollo secuencial como existencia efectiva o cinética, frente a la mera potencia de la existencia, expresando la ley de conservación de la potencia como existencia secuencial y de la existencia secuencial como potencia existencial, de modo que sin la periódica realización de la una en la otra la existencia no se conservaría como tal.

Sucesión de los números naturales.

La sucesión de los números naturales es normalmente definida de forma metafísica, en lugar de como lo que realmente, o sea una sucesión que tiene un orden secuencial. Siendo el cero la integral indiferenciada de todas las magnitudes, cuya densidad como magnitud es infinita, en tanto que como forma existencial de la magnitud indiferenciada es la ausencia de toda forma existencial de magnitud, siendo el equivalente cuantitativo de la nada, pero en cuanto forma existencial de magnitud, en tanto que la nada lo es en cuanto ausencia de forma existencial de volumen vacío (espacio) o lleno (masa).

La magnitud existe en tanto que proceso de diferenciación temporal respecto a cero, lo que implica la existencia del periodo cuántico de magnitud, el cual se produce en un tiempo infinitesimal, al igual que el transito desde la inexistencia o nada a la existencia. En este caso la acumulación de la magnitud expresa el desarrollo de la misma, en la medida en que la magnitud se nos define como una relación con la existencia de la que forma parte integra. Así como la diferenciación respecto al tiempo, escinde la existencia de su realidad y nos da la abstracción de la misma el espacio vacío o lleno, en tanto que la diferenciación respecto al espacio nos escinde la magnitud de su existencia y nos da la abstracción del espacio su magnitud.

La realidad del espacio es el tiempo, la abstracción del espacio es la extensión sin tiempo. La substancia del espacio es la extensión, la escisión de la extensión nos da su abstracción la magnitud.

Así tendríamos el periodo de magnitud, que nos define la diferenciación de la magnitud respecto a la integral indiferenciada de todos las magnitudes. La diferenciación respecto a cero en función del periodo existencial de magnitud, nos da el uno o la unidad, como expresión existencial de la magnitud.

El fundamento de la existencia es el periodo cuántico infinitesimal, periodo cuántico infinitesimal, que es equivalente al periodo de magnitud. Así pues Periodo de magnitud, periodo temporal infinitesimal y extensión infinitesimal indiferenciada (llena y vacía), nos definen el fundamento ontológico de la existencia, en función de los cuales desarrolla o deviene la ley de conservación que constituye la existencia definida, que se expresa en la sucesión de los números naturales y que se manifiesta con la integración en la potencia indiferenciada y la diferenciación existencial respecto a la misma. La magnitud transfinita que define el numero e, nos sitúa en el proceso de devenir existencial transfinito del cosmos como totalidad inmediata de la potencia existencial transfinita y del devenir universal de la potencia existencial transfinita.

Tras los números enteros, podemos pasar a los números racionales e irracionales, los cuales solo se diferencian entre si, en el hecho de que no se repiten periódicamente y que el incremento de partes alícuotas decrecientes no define jamas un cociente entero entre ambos, de modo que siempre queda un resto irreductible a la racionalización en partes alícuotas.

La adición positiva es una integración sobre magnitudes diferenciadas, la negativa es una integración de magnitudes diferenciadas opuestas sobre la magnitud indiferenciada.

Todo ello nos lleva a distinguir muy claramente lo siguiente:

Es evidente que hay una cierta ambigüedad en las definiciones matemáticas, en la medida en que nos tropezamos con que el diferencial de cero, nos define tan solo la resta, en tanto que el diferencial de uno, nos define la suma o adición. Por otro lado la relación entre división y multiplicación, así como entre potencia y adición nos define todo un conjunto de relaciones interrelacionadas, que se irán definiendo, si bien toda diferencial de una constante es igual a cero, lo que significa que se integra en la magnitud indiferenciada.

La pluripotencia de las relaciones existenciales de magnitud, es una de las cuestiones fundamentales a considerar.

Esta es una forma de definir lo ya planteado anteriormente, en tanto que definimos un conjunto de funciones de magnitud. Es evidente que algunas de las cuestiones que habrán de surgir solo las podremos resolver después de haber cometido algunas incongruencias, por la razón simple y sencilla, de que el método de análisis fundamentado sobre el materialismo dialéctico, es diferente del basado sobre la interpretación formal o metafísica de los problemas matemáticos, que se corresponde con la lógica formal e inevitablemente con el materialismo mecanicista.

Toda magnitud es el resultado de una diferencial respecto a cero, por lo cual en toda magnitud la potencia de la misma, implica la adición de dicha magnitud diferenciada unitariamente respecto a cero, de forma que cero sigue siendo la potencia existencial sobre la que descansa dicha magnitud diferenciada, en tanto que la unidad es la magnitud existencial diferenciada de toda magnitud, de forma que toda magnitud pluriunitaria o subunitaria, expresa o el numerador enésimo sobre la unidad, o el numerador unitario sobre el denominador enésimo. De idéntica forma que toda potencia de dos es la suma enésima de un numero natural, de modo que solo existe en la medida en que el numero de periodos de magnitud que constituyen la sucesión de los números, naturales, enteros, racionales o reales permite su existencia.

A su vez toda potencia enésima de exponente 3, es igual a la suma enésima de la potencia de dos. En general toda potencia de un numero natural de base n es igual a la suma enésima de la potencia anterior de dicha base n. Por lo cual toda magnitud diferenciada es una unida pluralizada y la potencia de dicha magnitud pluralizada es cero, en tanto que su base es igual a la plurilizació unitaria de dicha magnitud diferenciada.

Así el conjunto de las potencias de los números naturales de exponentes mayores que uno, viene determinado por el proceso de progresión cardinal del conjunto de los números naturales, teniendo por limite el limite cuantitativo de los números naturales, los cuales son el resultado de la secuenciación aditiva o integración diferenciada en la unidad de las funciones de magnitud que se suceden indefinida y secuencialmente. Siendo esta ley dialéctica del devenir de la magnitud lo que expresa y constituye la esencia y el fundamento ontológico de la misma, así como de sus propiedades, por ello las paradojas son el producto de una interpretación no materialista del proceso dialéctico que configura la magnitud, siendo los conjuntos que definen las características y propiedades de la magnitud el resultado de las leyes dialécticas de formación de la misma, que hemos expuesto. A partir de una magnitud que existe secuencialmente en el tiempo, en tanto que magnitud diferenciada, en función de los periodos de magnitud, de la misma forma que ocurre con el espacio, en función de los periodos cuánticos angulares, desaparecen las paradojas idealistas de una magnitud abstracta que existe al margen de las leyes internas de la magnitud e independientemente de estas, o sea de una concepción de la magnitud que no sabe establecer la diferencia entre la potencia indiferenciada de la magnitud y la magnitud diferenciada, la cual existe como magnitud concreta y real, en la medida en que se ha diferenciado y ha excluido a todas las demás formas existenciales de magnitud.

Nos queda por abordar la relación entre los números imaginarios y los reales, los cuales nos definen la relación entre raíces negativas de indice par, cuya potencia no nos da la magnitud a la que se le ha extraído la raíz.

De este modo el numero imaginario, nos expresa la configuración de unos ejes de coordenadas, que parten de la siguiente disposición:

Como podemos ver esta relación angular, nos define la situación de los números imaginarios. Números imaginarios que constituyen ejes perpendiculares que están en una relación de 45º, con respecto a los ejes X, Y, que a su vez implican la existencia de doble signo simétrico en los ejes oblicuos +/- X y +/- Y.

En el caso de los números imaginarios, tenemos que las raíces negativas de indice par, nos definen la naturaleza imaginaria del plano, en tanto que las raíces negativas de indice impar nos definen la naturaleza real del espacio. El plano es una realidad imaginaria, en la medida en que no existe mas que como subconjunto del volumen tridimensional, en tanto que el volumen define el espacio real y diferenciado frente a la nada o potencia existencial. Así las potencias nos definirían las relaciones especiales de magnitud, respecto a las lineales. De hecho el teorema de Fermat según el cual no existen soluciones para la ecuación:

En este caso hemos de partir de que la cuestión fundamental, de que esta es una ecuación que corresponde un plano bidimensional y por tanto expresa la relación con una hipotenusa o diagonal de un cuadrado o un rectángulo, lo que la dan la base de una solución real. A partir de un exponente n mayor que dos, el teorema carece de solución real. La interpretación metafísica de los números como entidades imaginarias, es lo que ha impedido percibir este hecho. Si consideramos los números primos, tenemos que todo magnitud es prima en tanto el conjunto de los números naturales, no ha integrado esta dentro de un conjunto periódico de incremento cuantitativo de la magnitud prima original del conjunto de los compuestos, a cada incremento cardinal de los números naturales nos define o un nuevo conjunto de los compuestos o la raíz de un nuevo conjunto de compuestos, que es cada nuevo numero primo.

CAPITULO IV

LA UNIFICACIÓN DE LAS FUERZAS.

La unificación de las fuerzas o empleando la expresión mas ajustada, de las cuatro interacciones, constituye un proceso que solo es posible abordar sobre la base desarrollada a partir de Cosmología Materialista. Pues solo ella permite de forma real una verdadera unificación. Por otro lado los datos experimentales confirman el modelo que desarrolle a partir de la estructuración periódica de los niveles cuánticos de masa.

Esta es la estructura de los niveles cuánticos, siendo a partir de aquí como se componen el conjunto del universo, partiendo del hecho, de que la estructura periodico-cuantica se transforma en estructura cuantico-entropica.

Carga eléctrica.

La Fe, es la fuerza eléctrica. Fd = fuerza débil, Ff = fuerza fuerte.

Quarks.

Todo quark es la integral de un diferencial de fuerza fuerte.

Sobre esta base se ha definido una relación que expresa que el proceso de formación de la tabla periódica, nos dice que la formación de los núcleos atómicos por los protones y negatrones determina la integración de los diferenciales de fuerza fuerte en un volumen de fuerza fuerte. De este modo el núcleo atómico define una relación de resonancia serie entre las reactancias inductivas de los núcleos y la configuración de una reactancia capacitiva, que viene determinada por los neutrones del núcleo, de forma que la resonancia del núcleo atómico define una impedancia reactiva nula, entre la capacitancia de los neutrones y la inductancia de los protones.

A su vez la fuerza fuerte expresa la manifestación resonancia en paralelo del sistema físico constituido por la partícula frente a los intentos de separar sus componentes, de forma que el limite existencial de la distancia de resonancia serie que mantiene la cohesión e integridad de la partícula por parte de los quarks, define también la máxima intensidad de la misma. Pues mientras la resonancia serie neutraliza la repulsión, la resonancia paralelo define la integridad y la constante de conservación de la partícula en la que esta integrada la fuerza fuerte.

Con esta capitulo cerramos esta breve obra, en donde los objetivos propuestos se han cumplido, sentando los cimientos de un ulterior y profundo desarrollo de las cuestiones planteadas.

Es evidente que sobre la base de todo el conjunto de aspectos abordados, nos encontramos en optimas condiciones de poder vencer todas las dificultades que se nos puedan plantear, a la hora de profundizar en el desarrollo de un sistema físico fundamentado sobre la discontinuidad cuántica del tiempo y el espacio.

De hecho el problema fundamental de la física y del propio conocimiento científico en general, es el desarrollo de una metodología científica fundamentada sobre dicha discontinuidad cuántica.